Lenguaje corporal Pitbull: señales de estrés que debes reconocer

Estáis en el parque y vuestro Pitbull se acerca a otro perro con la cola levantada, las orejas hacia adelante. El dueño del otro animal retrocede asustado. Vosotros sabéis que vuestro perro es sociable, pero no sabéis cómo explicar que esas señales no significan lo que el otro dueño cree que significan.
El lenguaje corporal del Pitbull es complicado porque la raza tiene características físicas que distorsionan la interpretación, incluso en gente con experiencia. Las orejas pequeñas, la mandíbula prominente y la musculatura exagerada hacen que parezca constantemente en alerta máxima cuando en realidad está relajado. Aquí es donde empiezan los errores.
Por qué el Pitbull confunde a la mayoría
Un Pitbull en calma puede tener exactamente la misma expresión que otro en estado de activación alta. La diferencia está en lo que no veis en la cara. Los ojos, la rigidez del cuello, la distribución del peso y la respiración os dirán la verdad.
He trabajado con cientos de Pitbulls en consulta y la mayoría de los conflictos que llegan a mis manos empiezan con una mala lectura de señales. El dueño cree que su perro está tranquilo, pero en realidad está estresado. El perro entonces actúa desde el estrés, no desde la agresión que muchos asumen automáticamente.
Comparado con un Golden Retriever, cuyas orejas móviles y expresión facial blanda permiten leer el estado emocional con bastante precisión, el Pitbull os obliga a trabajar más. El Golden vuelve las orejas hacia atrás cuando está asustado. El Pitbull, con las orejas ya de por sí pequeñas y erectas, tiene que comunicar el miedo a través del cuerpo.
Las señales de calma: qué debería ser vuestro punto de referencia
Un Pitbull en calma tiene la respiración lenta y regular. No estoy hablando de que respire ocasionalmente: hablo de un patrón respiratorio que no cambia. Podéis observar el costado del perro: sube y baja de forma constante y tranquila.
Los ojos están parcialmente cerrados, sin mirada fija. Si el perro os mira, la mirada es suave, no penetrante. La cola en calma no está pegada al cuerpo ni tampoco levantada en posición de alerta. Está a la altura de la espalda o ligeramente más baja, moviéndose lentamente de un lado a otro.
El peso se distribuye uniformemente en las cuatro patas. El cuello está relajado, no rígido. Si vuestro Pitbull está tumbado, puede estar completamente extendido o acurrucado. Aquí no hay ambigüedad.
Otra señal clara es cuando el perro abre la boca sin tensión y parece que sonríe. Algunos Pitbulls incluso sacan la lengua ligeramente. Muchos dueños nuevos confunden esto con agresión. No lo es. Es el equivalente canino de estar contento sin necesidad de hacer nada.
El estrés en el Pitbull: señales que pasan desapercibidas
Aquí es donde fallamos casi todos. El estrés en un Pitbull no siempre se parece al estrés en otras razas. Hay signos sutiles que la mayoría de los adiestrador deficientes nunca mencionan.
La rigidez es la primera. No es una posición de ataque. Es tensión muscular pura. El perro parece esculpido en piedra. El cuello se endurece, las patas se vuelven rectas y rígidas, el peso se desplaza hacia atrás o hacia adelante dependiendo de si el perro está en modo «necesito salir de aquí» o «esto me incomoda pero necesito enfrentarlo».
Los bostezos compulsivos son una señal que me ha salvado decenas de situaciones en consulta. Un Pitbull estresado bosteza constantemente, incluso cuando no tiene sueño. No es cansancio. Es el cuerpo regulando el estrés.
Las pupilas dilatadas son obvias pero fáciles de ignorar. Un Pitbull estresado tiene los ojos abiertos de par en par, con las pupilas expandidas. La mirada es dura. Si además el perro parpadea lentamente o muy frecuentemente, estamos hablando de estrés elevado.
La cola rígida y levantada no siempre significa confianza. Depende del contexto. Una cola rígida combinada con las otras señales que menciono es una cola de estrés, no de entusiasmo. La diferencia está en la velocidad del movimiento. Una cola estresada se mueve rápido y de forma tensa. Una cola feliz se mueve con fluidez.
Activación: cuando el perro está en modo trabajo
Aquí es donde el Pitbull sí puede resultar intimidante, porque la activación en esta raza se ve más extrema que en un Cocker Spaniel. Pero activación no es agresión. Es simplemente que el perro está presente, enfocado, listo para actuar.
Un Pitbull activado tiene los músculos preparados, pero no necesariamente tensos de forma destructiva. El cuerpo está hacia adelante. La cola está levantada pero con movimiento. Los ojos están completamente abiertos, brillantes, con pupilas normales. La respiración es más rápida, pero controlada.
La diferencia clave con respecto al estrés: el perro activado parece cómodo con la situación. El perro estresado intenta escapar o mantiene el cuerpo preparado para protegerse.
Cuando vuestro Pitbull ve a otro perro en el parque y se pone en modo activación, puede parecer que va a atacar. En realidad, está diciendo: «He visto algo interesante y estoy pendiente». Si le dejáis acercarse con la correa suelta y con paciencia, en la mayoría de los casos el perro saluda de forma normal.
Lo que deberíais hacer a partir de mañana
Grabad a vuestro Pitbull durante 10 minutos en una situación donde está completamente relajado. Tumbado, dormido o simplemente echado sin hacer nada. Así fijaréis en vuestra cabeza cómo se ve realmente la calma en vuestro perro. Luego, cuando veáis esas mismas señales en otras situaciones potencialmente estresantes, sabréis que el perro está dentro de su rango de confort.



